Docente de la Facultad de Medicina
de la Universidad Nacional de Piura.
Al
asistir a un aula universitaria, uno espera encontrar a jóvenes con una actitud
pacífica, proactiva, con espíritu de colaboración, con ideas innovadoras con
ansias de aprender, creo yo que la mayoría de universitarios si muestran estas cualidades;
y qué hacer cuando nos encontramos con estudiantes universitarios con
conflictos familiares, con una inadecuada formación en valores y principios ,con
conductas impropias a su edad , con comportamientos infantiles , ya son adultos ¡!, nosotros no somos sus padres
¡! , por muchos años el pensamiento libre que
propugnó la universidad ha generado en un grupo de estudiantes , que
creen tener carta libre , hacer lo que se les antoje , muchas veces
contraponiendo las normas de buena conducta de un estudiante y las normas y estatutos de cada facultad; si
bien es cierto el estudiante universitario debe ser crítico , cuestionador pero
esto no le da la libertad de insultar ,de maltratar, de difamar a sus compañeros ,a sus docentes y
las autoridades universitarias , como muchas veces vemos en las aulas y sobre
todo en los procesos electorales , entonces quien debe corregir , quien debe
ejercer el poder de disciplinar , esto señores en la Universidad no está claro,
existen docenes o autoridades universitarias que toman una actitud de ¡ laisser
faire ¡ ( dejar hacer!) y bueno ,si no se corrige a tiempo ya sabemos por
experiencia donde se termina, en
anarquía en insurgencia :terrorismo , o es que acaso no recordamos la
década de los 80 que nos toco vivir el senderismo en la universidad , pues gran
parte de la responsabilidad la tuvieron
las autoridades universitarias al
no tomar cartas en el asunto y por temor se hicieron a un lado o en otros casos por un
pensamiento de pseudo lucha estudiantil. Con esto quiero poner en el tapete que
estos temas no son tratados abiertamente por las autoridades universitarias,
como si no existieran, no hay una política clara disciplinaria, por lo que
sugiero que una de las medidas a implementar desde el punto organizacional es
enseñarles a los universitarios ingresantes
el estatuto de la universidad y los reglamentos de cada facultad, existe
por norma en cada facultad un comité de ética y disciplina, conocemos quienes los conforman? , ni nosotros los docentes lo
sabemos menos los alumnos, esto se podría tratarse en forma prioritaria.
De
otro lado bajo la perspectiva del docente, que hacer para fomentar una actitud
pacífica en el aula. El docente debe ser claro en este punto , su pensamiento
debe ser juicioso y no tener perjuicios , abierto de pensamiento pero debe,
desde el inicio de su clase, poner en claro las reglas de juego y tomar una decisión firme cuando se enfrente
ante una situación de desorden, indisciplina o conducta impropia de un alumno ;
y lo que siempre funciona es cuando el docente predica con el ejemplo , si el
docente es correcto , no se parcializa con determinado grupo de alumnos ,
respeta la diferencia de opiniones , genera
un debate alturado , ordenado , valora la profesión docente, es investigador
,es estudioso ,muestra un espíritu solidario y no duda al momento que se trate
de corregir o sancionar será respetado y seguido por sus educandos.
Y
los alumnos que actitudes tomaran cuando se les trate de corregir o sancionar,
indudablemente por su espíritu rebelde propio de la edad, al inicio mostraran
rechazo, enojo, inclusive algunos mostraran agresividad, tiraran las cosas, las
carpetas etc. La actitud del docente debe ser
estoica, firme y exponer los ideales de una educación disciplinada. Uno de los factores primordiales es el
respeto que debe existir desde un comienzo entre el docente y los alumnos; los
alumnos deben aceptar la autoridad del docente,
y esta autoridad se gana señores, no se
impone, mediante el comportamiento del docente, éste debe ser el primero
en cumplir las normas establecidas, debe dar el ejemplo, llegar puntual a su clase,
cumplir con lo programado en el syllabus, entre otros puntos.
En mi opinión, las dos armas fundamentales que tiene el docente para
hacerse respetar y ganarse el reconocimiento de maestro ¡están en función
a sus
meritos académicos, y a su calidad de hombre probo. Los alumnos
reconocen cuando un docente domina la materia, y si el docente los escucha
aclara sus dudas los guía por este camino universitario, cuando ellos notan el verdadero
interés que tiene el docente en que sus
alumnos aprendan y logren sus metas y se solidarice con sus triunfos y este a
su lado orientándolo y dándole ánimo
para que salgan adelante cuando se
equivocan, es altamente valorado por ellos, más aun si el alumno no es reconocido
en su familia o en su entorno. El
docente así mismo debe saber llegar a
los alumnos, mostrando en todo momento un actitud conciliadora, solidaria,
abierta al dialogo, sin dejar de hacer notar que en el aula él es la autoridad
y por lo tanto tiene la última palabra.
Piura,
18 de Julio de 2013