sábado, 14 de junio de 2014

REFLEXIONES DE LA VIOLENCIA EN LAS AULAS UNIVERSITARIAS



Docente de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Piura.
Al asistir a un aula universitaria, uno espera encontrar a jóvenes con una actitud pacífica, proactiva, con espíritu de colaboración, con ideas innovadoras con ansias de aprender, creo yo que la mayoría de universitarios si muestran estas cualidades; y qué hacer cuando nos encontramos con estudiantes universitarios con conflictos familiares, con una inadecuada formación en valores y principios ,con conductas impropias a su edad , con comportamientos infantiles , ya  son adultos ¡!, nosotros no somos sus padres ¡! , por muchos años el pensamiento libre que  propugnó la universidad ha generado en un grupo de estudiantes , que creen tener carta libre , hacer lo que se les antoje , muchas veces contraponiendo las normas de buena conducta de un estudiante  y las normas y estatutos de cada facultad; si bien es cierto el estudiante universitario debe ser crítico , cuestionador pero esto no le da la libertad de insultar ,de maltratar, de  difamar a sus compañeros ,a sus docentes y las autoridades universitarias , como muchas veces vemos en las aulas y sobre todo en los procesos electorales , entonces quien debe corregir , quien debe ejercer el poder de disciplinar , esto señores en la Universidad no está claro, existen docenes o autoridades universitarias que toman una actitud de ¡ laisser faire ¡ ( dejar hacer!) y bueno ,si no se corrige a tiempo ya sabemos por experiencia donde se termina,  en anarquía en  insurgencia  :terrorismo , o es que acaso no recordamos la década de los 80 que nos toco vivir el senderismo en la universidad , pues gran parte de la responsabilidad la tuvieron  las autoridades universitarias  al no tomar cartas en el asunto y por temor  se hicieron a un lado o en otros casos por un pensamiento de pseudo lucha estudiantil. Con esto quiero poner en el tapete que estos temas no son tratados abiertamente por las autoridades universitarias, como si no existieran, no hay una política clara disciplinaria, por lo que sugiero que una de las medidas a implementar desde el punto organizacional es enseñarles a los universitarios ingresantes  el estatuto de la universidad y los reglamentos de cada facultad, existe por norma en cada facultad un comité de ética y disciplina,  conocemos quienes  los conforman? , ni nosotros los docentes lo sabemos menos los alumnos, esto se podría tratarse en forma prioritaria.

De otro lado bajo la perspectiva del docente, que hacer para fomentar una actitud pacífica en el aula. El docente debe ser claro en este punto , su pensamiento debe ser juicioso y no tener perjuicios , abierto de pensamiento pero debe, desde el inicio de su clase, poner en claro las reglas de juego  y tomar una decisión firme cuando se enfrente ante una situación de desorden, indisciplina o conducta impropia de un alumno ; y lo que siempre funciona es cuando el docente predica con el ejemplo , si el docente es correcto , no se parcializa con determinado grupo de alumnos , respeta  la diferencia de opiniones , genera un debate alturado , ordenado , valora la profesión docente, es investigador ,es estudioso ,muestra un espíritu solidario y no duda al momento que se trate de corregir o sancionar será respetado y seguido por sus educandos.

Y los alumnos que actitudes tomaran cuando se les trate de corregir o sancionar, indudablemente por su espíritu rebelde propio de la edad, al inicio mostraran rechazo, enojo, inclusive algunos mostraran agresividad, tiraran las cosas, las carpetas etc. La actitud del docente debe ser  estoica, firme y exponer los ideales de una educación disciplinada.  Uno de los factores primordiales es el respeto que debe existir desde un comienzo entre el docente y los alumnos; los alumnos deben aceptar la autoridad del docente,  y esta autoridad se gana señores, no se  impone, mediante el comportamiento del docente, éste debe ser el primero en cumplir las normas establecidas, debe dar el ejemplo, llegar puntual a su clase, cumplir con lo programado en el syllabus, entre otros puntos.

 En mi opinión, las dos  armas fundamentales que tiene el docente para hacerse respetar y ganarse el reconocimiento de maestro ¡están en función a  sus  meritos académicos, y a su calidad de hombre probo. Los alumnos reconocen cuando un docente domina la materia, y si el docente los escucha aclara sus dudas los guía por este camino universitario, cuando ellos notan el verdadero interés que tiene el docente  en que sus alumnos aprendan y logren sus metas y se solidarice con sus triunfos y este a su lado orientándolo y dándole ánimo  para que salgan adelante cuando se  equivocan, es altamente valorado por ellos, más aun si el alumno no es reconocido en su familia  o en su entorno. El docente así mismo debe  saber llegar a los alumnos, mostrando en todo momento un actitud conciliadora, solidaria, abierta al dialogo, sin dejar de hacer notar que en el aula él es la autoridad y por lo tanto tiene la última palabra.

Piura, 18 de Julio de 2013


No hay comentarios:

Publicar un comentario